LIMASA : Se ganó una batalla pero no la guerra

¡La lucha por condiciones laborales dignas para toda la plantilla y por la remunicipalización, debe continuar! 

Desde Cobas Andalucía, felicitamos a l@s trabajadores-as de LIMASA por su tesón y firmeza durante los 11 días que duró la huelga, a pesar de la campaña mediática en contra puesta en marcha por el Ayuntamiento y los empresarios de Málaga. El acuerdo alcanzado entre el Comité de Empresa y el Ayuntamiento y sus socios privados para poner fin a la huelga, es la demostración de que ¡SI SE PUEDE! y de que la organización, la lucha y la movilización de l@s trabajadores/as, es el único camino para recuperar los derechos laborales que intentan arrebatarnos y lograr condiciones de empleo dignas.

¡Gobierne quien gobierne, los derechos se defienden!

Frente a la actual crisis económica que lejos de disminuir como intenta convencernos el gobierno en funciones, se profundiza día a día, la única forma que tienen la patronal y los gobiernos de turno de recuperar los beneficios y de pagar la deuda, es proseguir con los recortes, con el ataque a los salarios y derechos laborales adquiridos y sobre todo con la privatización de todos los servicios públicos convertidos ahora en el nuevo negocio de quienes en su día se enriquecieron con el boom de la construcción y la especulación inmobiliaria. La privatización de lo público en estos años está suponiendo un auténtico saqueo a las arcas públicas, un deterioro en la prestación de los servicios y unas lamentables condiciones laborales para l@s trabajadores de los mismos.

Por eso la lucha de LIMASA no es una lucha particular, sino que es la misma que estamos llevando a cabo los trabajadores y las trabajadoras de los autobuses urbanos de Zaragoza y Barcelona, las jornaleras del campo andaluz, los trabajadores de mantenimiento de Hospitales, Extruperfil, que llevan más de 120 días de huelga y un largo etc.

Ganamos una batalla, pero la guerra sigue

Decimos que la guerra sigue porque entendemos que este acuerdo es un éxito parcial que consiguió muchas de las reivindicaciones que se pedían como recuperar parte de la paga de productividad, los descansos en sábado y domingo para el personal fijo, el disfrute de 15 días de vacaciones entre junio y septiembre durante el 2016 o que las bajas laborales se cobren igual que efectivamente trabajando, incluida la nocturnidad. Sin embargo, varias reivindicaciones quedaron pendientes de las resoluciones judiciales, con lo que es posible que se ganen, pero también que se puedan perder; y sobre todo y lo más importante es que tenemos por delante la amenaza de la privatización total de LIMASA en abril de 2017 cuando finaliza la concesión, incluyendo la partición por sectores y la división geográfica del servicio (los llamados lotes), pudiendo ser contratado por dos o tres empresas distintas.

De ahí el interés del Ayuntamiento en conseguir que el acuerdo se inscriba como convenio, con el objeto de ofrecer seguridad a las empresas interesadas en hacerse con estos contratos. Este punto finalmente ha quedado sujeto al resultado de la sentencia del juzgado social nº 12 de Málaga. Por tanto, con esta huelga se ha ganado tiempo y se ha librado favorablemente una batalla, pero sigue abierta la guerra contra la privatización.

A pesar de que el acuerdo firmado recoge que “ante los nuevos cambios que se puedan adoptar en la entidad, se garantizará la estabilidad laboral y las condiciones socioeconómicas de todos los trabajadores”, la privatización del servicio con o sin partición del mismo supondrá peores condiciones laborales, despidos y un deterioro aún mayor del servicio y un aumento de costo para los usuarios.

Esto es así porque cuando se oferta un servicio público, siempre se hace por debajo de lo que cuesta para atraer a las empresas y estas a su vez pujan aún más a la baja para quedarse con el mismo. Y después para mantener los beneficios, las empresas recortan y ofrecen peor servicio, incumplen los convenios y empiezan a aplicar ERES o ERTES que con la reforma laboral se disfrazan además de “despidos objetivos”.

Frente al saqueo de lo público, hay que lograr la remunicipalización

La única forma de lograr condiciones laborales dignas para toda la plantilla, que incluya a eventuales y domingueros y de conseguir un servicio de limpieza viaria más barato y de calidad, es la remunicipalización de la empresa con control de los trabajadores y de la ciudadanía malagueña. Exigir la remunicipalización al 100 % es la única salida real para acabar con los continuos conflictos laborales año tras año, para que haya un control de las cuentas públicas de la empresa y un modelo de financiación más transparente y sobre todo para acabar con la mala gestión de este servicio y abaratarlo ya que distintos estudios técnicos demuestran que municipalizar el servicio supondría un ahorro anual de al menos 15 millones de euros. Con esos fondos se podría aumentar la plantilla y los medios técnicos para solucionar los déficits de los barrios porque todo el dinero que se invirtiera iría para la gestión del servicio que presta, sin desviar nada para los beneficios empresariales como hasta ahora. También permitiría acabar con el deterioro actual de los medios materiales como maquinaria obsoleta o camiones sin frenos y en mal estado, que los trabajadores se ven obligados a utilizar.

La lucha contra la privatización comienza desde el momento en que el Ayuntamiento presente los pliegos de condiciones. Los sindicatos deben estudiar y denunciar inmediatamente estos pliegos en caso de que contengan cualquier cláusula o condición que implique recortes o despidos a la hora de aplicarlos.

Unidad para luchar

Para que los y las trabajadores-as de LIMASA podamos ganar necesitamos la unidad de tod@s l@s afectados. Hay que movilizarse para conseguir el máximo apoyo social y explicar barrio a barrio que la pretensión del Ayuntamiento es entregar el servicio a las empresas “amigas” para que sigamos pagando las mismas tasas por recibir un servicio menor y cada vez en peores condiciones. Es necesario trabajar por una movilización popular donde la clase trabajadora malagueña salga a las calles para exigir la remunicipalización, la defensa de todos los puestos de trabajo de LIMASA y la democratización de la gestión de esta empresa pública. Hay que exigir a los grupos políticos de IU, PSOE y Málaga Ahora en el consistorio, que en su apoyo y compromiso por la municipalización de Limasa, pasen de las palabras a los hechos y se pongan a la cabeza de convocar y apoyar esta lucha.

Desde nuestro sindicato nos ponemos a vuestra disposición para lograr este objetivo y para todo lo que os podamos ayudar en la lucha por torcerle el brazo a las empresas y al ayuntamiento.

¡Unidad de afectados/as y trabajador@s. Basta de saqueo de lo público! 

¡Fuera las empresas privadas de los Ayuntamientos! 

¡Por una LIMASA 100% Municipal, de calidad y gestionada por trabajadores y usuarios!

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